Menú

Ideas para trabajar la descripción

A veces, trabajar la descripción en el aula no es una tarea sencilla. Muchos de nuestros/as alumnos/as se bloquean como consecuencia de no tener suficiente vocabulario para llevar a cabo esta actividad. Sin embargo, la descripción es un contenido fundamental a desarrollar en el aula por las siguientes razones:

  • Ampliamos vocabulario.

  • Desarrollamos habilidades como la discriminación visual y la atención.

  • Aplicamos la conjugación de diferentes verbos.

  • Trabajamos la comprensión lectora, la expresión escrita y la oratoria.

  • Trabajamos y desarrollamos las habilidades sociales.

Por ello, a continuación, os propongo tres juegos para trabajar la descripción de forma diferente:

  1. Quién es quién.

En este material encontramos dos cartones iguales con diferentes personajes. Cada jugador tendrá un cartón y elegirá uno de los personajes. La otra persona tendrá que ir haciendo preguntas acerca de este personaje hasta adivinarlo. El primer que adivine el personaje del compañero/a, gana.

  1. ¿Qué lugar te ha tocado?

En este juego, cada jugador tendrá un cartón con una serie de lugares, de los cuales tendrá que elegir uno. Se le entregará una tarjeta en la que habrá escritas una serie de preguntas, que servirán como guía para ayudarle a describirlo. El otro jugador tendrá que adivinar qué lugar ha elegido su compañero/a.

  1. ¿Qué objeto he comprado?

En este juego se reparten unas tarjetas en las que aparece la imagen de un objeto. Hemos de realizar una descripción de este para que el resto de compañero/as descubran qué objeto hemos comprado.

Además de proponeros estos tres juegos diferentes para trabajar la descripción, en el material se añade también una ficha en la que podrán trabajar la expresión escrita en cualquiera de las actividades anteriores.

¡Espero que os hayan gustado estas tres actividades acompañadas de su material! Si queréis conseguir más actividades como esta, podéis encontrarme en mi blog PEDAGOQUE o en mi Instagram @pedagoque.

Podéis conseguir este material aquí:


Cómo incluir las estaciones de aprendizajes en el aula

Estaciones de aprendizaje

La motivación es uno de los factores que influyen en el aprendizaje, según la neuroeducación. Por ello, como profesionales de la educación, debemos implantar en el aula metodologías que tengan en cuenta este aspecto. Hoy os voy a hablar de una de ellas: las estaciones de aprendizaje.

¿En qué consiste esta metodología?

Consiste en que nuestros alumnos/as trabajen una UNIDAD, completa o solo una parte de esta, en diferentes estaciones de trabajo. Es decir, nuestra función es dividir esa unidad en diferentes partes para que los alumnos puedan trabajarlas de forma aislada en diferentes estaciones. Por ejemplo, si estamos trabajando una unidad que contiene: vocabulario de comida, construcciones gramaticales y clasificación de palabras, vamos a trabajar esas tres partes de la unidad en estaciones diferentes.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de estaciones?

Cuando nos referimos a “estaciones” estamos hablando de un lugar concreto donde el alumno/a trabajará esa parte de la unidad, ya sea de forma individual o a nivel de grupo. Generalmente, se suelen utilizar diferentes espacios del aula que se destinan a una de las partes de la unidad. Si no disponemos de espacios en el aula, podemos dividir los contenidos de la unidad en diferentes mesas, cada una de ellas dedicada a una parte del contenido. Quien dice mesas, dice sillas, esquinas… ¡La imaginación es poder!

Al final, lo que estamos creando es un circuito de aprendizaje, en el que los alumnos/as van pasando por diferentes estaciones, aprendiendo e interiorizando contenidos distintos pero relacionados entre sí. Además, permitir a los alumnos/as el movimiento en el aula favorece a aquel alumnado que presenta algún tipo de Necesidad Específica de Apoyo Educativo, como puede ser el TDAH.

Es de carácter obligatorio conocer todas las estaciones, pasar por ellas y realizar las actividades propuestas.

¿Cómo podemos aplicar esta metodología en el aula?

  1. A nivel individual: si trabajamos con grupos reducidos, podemos permitirnos el lujo de trabajar ciertos aspectos de forma individual.

  2. A nivel grupal: esto favorece el aprendizaje cooperativo. Además, podemos ir combinando los grupos, favoreciendo así la cohesión grupal y un clima de confianza que favorece el aprendizaje.

¿Cómo podemos incluir esta metodología en el aula?

  1. La primera opción es utilizar esta forma de aprendizaje para conocer los CONOCIMIENTOS PREVIOS sobre una UNIDAD que tienen nuestros alumnos/as. Presentamos diferentes contenidos en las diferentes estaciones de aprendizaje, de forma que nos permita obtener información del nivel de cada alumno/a.

  2. La segunda opción que os propongo para aplicar esta metodología es como forma de evaluación. Haremos lo mismo que en el apartado anterior pero esta vez como sustituto de un examen tradicional. Aplicarlo de este modo suele disminuir los niveles de estrés del alumnado.

  3. Como método de repaso antes de una prueba. Nos permite obtener información acerca de los aspectos que no se han comprendido bien y que han de repasar antes del examen.

  4. Por último, como forma de afianzar los contenidos que se han presentado en una clase, de forma que podamos comprobar si todo lo dado ese día se ha comprendido adecuadamente o si hay dudas que no están resueltas.

A continuación, os dejo un PDF descargable con toda la información. ¡Espero que os haya gustado!

Consigue el PDF aquí:

Consejos para enfocar el primer día de clase

primer día de clase

¿No sabes qué hacer en tu primer día de clases? Hoy te cuento algunos tips sobre cómo enfocar el primer día de clase, de forma que nos sirva para asentar las bases de la relación profesor-alumno/a y del grupo en sí.

Para los primeros días de curso, es imprescindible que dejemos un poco de lado todo lo académico y nos centremos en conocer cómo es nuestro grupo, implantar las técnicas de gestión del aula que vamos a llevar a cabo este año y desarrollar dinámicas y actividades de cohesión grupal. ¿Por qué? Porque todo esto nos va a permitir crear un clima de confianza en el aula, además de servirnos para prevenir conductas disruptivas en colectivos específicos.

Si ofrecemos todo esto en las primeras interacciones con nuestros alumnos/as, es mucho más sencillo desarrollar un sentimiento de seguridad en cada uno de ellos/as y esto, a su vez, favorecerá el aprendizaje.

¿Qué es importante?

  • Conocernos. Es imprescindible que realicemos alguna actividad que nos permita obtener información de nuestro alumnado pero que, a su vez, les ofrezca la oportunidad de conocerse entre ellos. Pero… ¡que no se te olvide! También es fundamental que tú participes, que te abras a ellos/as, que te conozcan, que sepan qué cosas te motivan… Debes ser cercano/a de forma que te acaben viendo como una figura de referencia y de apoyo en momentos complicados.

  • Trabajar la cohesión grupal. Muchas veces, sobre todo en grupos donde hay alumnado más introvertido, algunas actividades no salen bien precisamente porque no existe una confianza plena en el grupo. ¿Nunca os ha pasado que un alumno/a no pregunte una duda concreta por miedo a que el resto se ría de ella? Por ello, es imprescindible que trabajemos la unidad del grupo desde el primer día, de forma que podamos conseguir evitar cualquier situación parecida a esta. Así, conseguiremos que el respeto prime ante todo y reforzaremos positivamente aquellas conductas que sigan la línea de ayudar al compañero/a.

  • Implantar técnicas de gestión del aula. Estas técnicas nos van a permitir evitar muchas situaciones de conflicto durante el curso. Por ello, es fundamental que desde el primer día enseñemos a nuestro alumnado/a aquellas técnicas que vamos a utilizar en el aula, que comprendan para qué las vamos a llevar a cabo y que sepan hacer uso de ellas desde el primer día. Dentro de este apartado también incluiríamos los sistemas de recompensas que vayamos a utilizar con ellos/as.

  • Organizar los espacios del aula. Si vamos a organizar nuestra clase por espacios, debemos dedicar tiempo a que los alumnos/as los conozcan y sepan cómo utilizarlos. Además, es algo muy positivo que estos lugares estén localizados con apoyos visuales, en especial si tenemos algún alumno/a diagnosticado de Trastorno del Espectro Autista. Por ejemplo: si vamos a dedicar un espacio a la lectura, podemos colocar un pictograma de un niño/a leyendo en él, pero también debemos dejar claras las normas de este espacio, de forma que nuestro alumnado sepa cuándo puede utilizarlo y de qué forma.

¿Algunas ideas?

A continuación, os propongo algunas dinámicas que podéis llevar a cabo en el aula para conoceros entre sí y para trabajar la cohesión grupal:

Primer día de clase

  • ¿Quién conoce a quién? Esta dinámica tiene como protagonista las tarjetas de conversación, que no son más que preguntas que dan lugar a conocernos entre nosotros. Puedes organizar a tu alumnado en parejas y colocar un mazo de estas tarjetas en medio, de forma que tengan que ir sacándolas y contestándolas para conocerse. Puedes utilizar un temporizador y hacer que roten con otros compañeros cada uno o dos minutos. En mi blog puedes encontrar unas tarjetas de conversación para descargar de forma gratuita.

  • Juego de las sillas. Seguro que conoces el tradicional juego de las sillas donde suena la música y cuando se para te tienes que sentar rápido en una de ellas, si no lo logras te eliminan de la partida. Pues en este caso, nadie queda eliminado, el grupo se las tiene que ingeniar para que todos estén sentados en las sillas que quedan.

  • Cambiando visiones. Organiza a tu alumnado en parejas o tríos. Uno de ellos contará una experiencia negativa que ha tenido en su vida, el resto deberá tratar de hablar de esa misma experiencia de forma positiva, ayudando a su compañero/a a cambiar el punto de vista y a ver esa experiencia como una forma de aprendizaje.

  • Dinámica del monstruo. Colocamos al grupo en un círculo, les proporcionamos diferentes materiales y les ofrecemos un único objetivo: crear un monstruo entre todos. Deben ponerse de acuerdo para saber cómo será su monstruo y cómo se dividirán cada parte de éste. Cuando terminen, juntaremos todas las piezas y le daremos un nombre, siendo la mascota de nuestra clase. Si alguien no ha participado y no ha realizado su parte del monstruo, ese hueco permanecerá ahí para reflejar la IMPORTANCIA DEL GRUPO y del TRABAJO EN EQUIPO. Es una forma de ver que, si todos no remamos en el mismo sentido, siempre habrá algo que falle.

Os he dejado una descarga complementaria donde aparece todo lo explicado en este post. Podéis ver más entradas similares a esta en mi Instagram @pedagoque o en mi blog. ¡Espero que os haya gustado!

Descarga el PDF complementario aquí:


Cómo hacer un escape room en el aula

escape room

¡Hola a todos/as! Soy Nerea Riveiro, administradora de la cuenta @pedagoque en Instagram. Hoy vengo a contaros algunas ideas acerca de cómo realizar un Escape Room en el colegio.

¿Qué necesitamos?

  1. Identificar los recursos de los que disponemos. Lo primero de todo es valorar de qué recursos disponemos para llevar a cabo el Escape Room. Por ejemplo: ¿de cuántos espacios podemos hacer uso? ¿con cuántos profesores contamos para llevarlo a cabo? Y sobre todo… ¿de cuánto tiempo disponemos? Un Escape Room realizado adecuadamente lleva tiempo, ya que es necesaria una planificación tanto del contenido como de la historia que queremos contar.

  2. Elegir bien el tema. Es necesario que utilicemos el Escape Room para trabajar, en especial, aquel contenido que cueste más a nuestro alumnado. ¿Por qué, os preguntaréis? Porque un Escape Room es una herramienta que nos permite motivar al alumnado, por lo que el aprendizaje será más significativo. Además, no podemos olvidar que es una actividad vivencial y, está demostrado por la neurociencia, que aquello que aprendemos de forma vivenciada se interioriza mejor. No olvides que el contenido que elijas trabajar será el protagonista de todos los enigmas y todas las pruebas que irán descifrando durante la experiencia.

  3. Escoger de forma inteligente la temática de la historia. Además de elegir el contenido que trabajaréis en el Escape Room, debemos elegir de forma inteligente la historia. Este paso es MUY importante, ya que debemos escoger un tema que motive a nuestro alumnado. Y, para ello, debemos tenerlos en cuenta. Hay mil opciones: zombies, casa encantada, vampiros, detectives…

  4. Organizar los espacios. Una vez que sepamos los espacios del colegio de los que disponemos, debemos organizar el contenido de cada espacio. Por ejemplo: Si vas a realizar el Escape Room de Geografía, cada espacio puede ser un país, y tendrán que responder y descifrar enigmas relacionados solo con ese país.

  5. Realizar una planificación y un esquema de los contenidos a trabajar. Ten claro los contenidos, estructúralos por espacios y piensa enigmas para resolverlos. ¡Échale imaginación! ¡Todo vale!

  6. Buscar enigmas en los que sea necesario utilizar la lógica, la memoria…Por ejemplo: puzles, letras descolocadas, jeroglíficos… Debemos tener en cuenta que durante esta actividad estamos activando procesos cognitivos relacionados con la memoria, las funciones ejecutivas, las habilidades sociales, la atención… Por lo que debemos aprovecharlo al máximo.

  7. Establecer un objetivo al juego. Este paso es uno de los más importantes, ya que si no el juego pierde toda la coherencia. ¿Qué tenemos que lograr durante este Escape Room? Por ejemplo: si estáis en un ataque zombie, el objetivo será encontrar el antídoto para vencerlos.

  8. Dedicar tiempo a la escenografía. Dedícale tiempo a pensar formas de adornar los espacios para que sea lo más real posible. ¡Algunos/as de ellos/as te pueden ayudar! Decora los espacios, disfraza a los profesores, elige sonidos adecuados al ambiente… ¡Todo suma!

Cinco ideas de enigmas

  1. Escribe una palabra en un folio al revés. Deja cerca un espejo y… ¡DEJA QUE HAGAN MAGIA!

  2. Utiliza algún acertijo para que tengan que descubrir dónde está escondida una de las pruebas.

  3. Los candados y las cajas fuertes son tus mejores amigos. Utilízalos para realizar enigmas con números y que tengan que descubrir la numeración correcta.

  4. Invéntate un abecedario de símbolos. Cada símbolo, identifícalo con una letra de nuestro abecedario. Escribe una palabra con los símbolos en un papel y esconde el abecedario de símbolos por el espacio. ¡Tendrán que encontrarlo para descubrir la palabra!

  5. Utiliza libros para esconder palabras o combinaciones: rodea o subraya letras o números para que descubran la combinación correcta.

¿Os ha gustado este artículo? Si queréis ver más como este artículo, no dejéis de ver mi blog pedagoqué y el blog de ELEInternacional.

Descárgate un PDF con toda esta información aquí:


All search results